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Ultimos piratas de Sagua

 

Nuevas investigaciones sobre los últimos piratas, corsarios  y bucaneros de Sabaneque capturados por la Armada Americana.

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Caza de Piratas del Caribe en el siglo XIX
 

     En 1825 Sagua La Grande apenas tenía 13 años de fundada, pero ya respiraba aires de Villa con su gran iglesia de tablones, ayuntamiento, contaba además con su primer hotel con fonda, tenía un médico cirujano, una farmacia, y sobre todo, ya exportaba desde décadas pasadas maderas para los astilleros de La Habana y España, sogas de majagua, tabaco, mieles y frutas, entre otros productos. Claro que la población era aún muy reducida y solo abarcaba un caserío junto al río; todo lo demás era pura selva virgen y algunas plantaciones en las haciendas que lo rodeaban.

 

     “La barcaza “cazadora de piratas”: “Gallinipper” de origen norteamericano, recorría por estos tiempos la costa norte cubana en busca de los últimos piratas del Caribe y en uno de estos recorridos a lo largo de toda la costa, hacia el Este de la Isla de Cuba, el Capitán McKeever llegó a la boca del Río Sagua La Grande donde en silencio dobló hacia su interior en busca de un campamento de bucaneros.  Entre lo alto del tupido follaje de la ribera avistó los mástiles de la embarcación que usaban estos piratas para sus fechorías por los cayos de Sabaneque y sin pérdida de tiempo los atacó completamente desapercibidos”. 

 

      “Los tripulantes de la goleta pirata, anclada en una de las orillas del río Sagua, gritaron que se rendían ante un ataque tan inesperado pero cuando el “Gallinipper” se acercó a ellos, comenzaron a dispararles ferozmente de forma traicionera. El combate fluvial fue acalorado pero finalmente la goleta fue capturada  y la base de los piratas completamente destruída”…

 

      Este es uno de los numerosísimos relatos que han dormido por casi dos siglos en los archivos de la Armada Americana sin que ningún historiador cubano se hubiera percatado de su existencia. En ocasiones 30 años de la vida de un pueblo se comprimen a solo un segundo de información histórica, y es que fueron precisamente más de tres décadas el tiempo que duraron las operaciones “caza-piratas” del gobierno norteamericano en las costas cubanas, evento que cambia muchísimo la visión que se tiene de vida en la Cuba colonial de principios del siglo XIX.

 

      La primera guerra fluvial surgió en contra de los piratas que desde mucho tiempo atrás infestaban el Caribe y el Golfo de México perjudicando por tanto a los habitantes de estas áreas y a la navegación mercante y de pesca. A principios de 1820 los archivos de la Armada registran casi 3000 ataques de Corsarios los cuales habían sido realizados a buques mercantes. La pérdida financiera era asombrosa; el asesinato y la tortura común, el temor en las poblaciones costeras era inenarrable.

 

     Es por esto que en 1822 los Estados Unidos de América forman el famoso Escuadrón “West India” dirigido por el  Commodoro Mr. James Biddle para hacer frente a los piratas del archipiélago cubano. Tantos miles de cayos, tantos ríos, arroyos, y oscuras selvas hacían muy dificil esta actividad de capturas. Era una lucha muy incómoda y desigual teniendo en cuenta que siempre los “escondidos” tienen mayor ventaja que los “buscadores”, pero además se hacía muy engorroso, costoso y peligroso el adentrarse en parajes desconocidos de la costa cubana de principios del siglo XIX, bahías no dibujadas en escala apropiada para la navegación, ríos y lagunas completamente ocultos por la abundante selva tropical, los mosquitos, el intenso calor del caribe, todo sumado a un enemigo implacable con sofisticados trucos y trampas para los “cazadores” y perfecto conocedor del terreno y sus aguas fluviares y marinas.  El Comodoro Biddle había comenzado atrevidas incursiones en barcas con tripulaciones que operaban durante días, lo mismo bajo el ardiente sol cubano que bajo peligrosas tormentas tropicales. Llegaron a inexploradas ensenadas, extrañas lagunas y pequeños ríos en Bahías traicioneras para atrapar a los delincuentes.  El Teniente James Ramage narra el asalto a una guarida de piratas cerca de Bahia Honda en el occidente de Cuba, describiendo como el Teniente Curtis descubre y ataca uno de los campamentos piratas en la costa y capturan una Goleta, pero los piratas escapan tierra adentro.

     Para lograr una eficiencia en tan arriesgada empresa naval surge la historia del primer buque de vapor de la marina de E.U. para luchar en aguas costeras y fluviales.  El barco “Sea Gull” que había sido construido por la Empresa de Vapores Fluviales “Connecticut Steam Boat Company Hartford” de Connecticut y lanzado en noviembre de 1818, fue comprado en diciembre de 1922 por la Armada para su uso como buque contra los piratas que operaban a lo largo de la costa cubana. “See Gull” fue el segundo buque de vapor de la Armada de los Estados Unidos y el primero en servir activamente como un buque de guerra. También la barcaza “Gallinipper” fue uno de los cinco barcos equipado con velas y bancos de doble remos en enero de 1823 para el servicio con el capitán David Porter del Escuadrón “West India” que era conocida como:" Flota Mosquito", instalado en el marco de un acto del Congreso aprobó 20 de diciembre 1822 para las Indias Occidentales y el Golfo de Mexico para la represión de la piratería. David Porter personalmente organiza este comando y lo establece en Key West. La "Flota Mosquito" se le llamaba así en alusíón a la pequeñez de los buques, lo cual les permitía maniobrar más fácilmente en áreas complejas de canaletes, esteros, ríos, arrecifes y cayos que eran donde se escondían los piratas desde siglos anteriores. Los cayos de Sabana-Camagüey siempre fueron los preferidos de estos “Hermanos de la Costa” debido a su estratégica posición con respecto a la “Ruta del Oro”.
 

        El 14 de febrero de 1823, una escuadra compuesta por 12 buques, zarpó de Hampton Roads para su base en la isla de Thompson (más tarde llamado Key West o Cayo Hueso, Florida), a través de un tortuoso recorrido por el Caribe, mientras que “Gallinipper” y los demás barcos, a cargo del Teniente Newell, cargadas en dos goletas fletadas, llega a la base unos pocos días más tarde. Al llegar a Thompson's Island el 3 de abril, el capitán Porter desembarcó tiendas, almacenes, equipos y barcazas, más la dotación de la tripulación de Peacock. ”Gallinipper”, una de las más activas barcazas, participó con éxito en varias expediciones contra los piratas que operaban en la costa de Cuba. El 8 de abril de 1823 esta junto a las barcazas de “mosquitos”, bajo el mando del Teniente CK Stribling, capturan a una goleta pirata cerca de La Habana donde dos de sus tripulantes fueron muertos y uno capturado, los otros pudieron escapar tierra adentro. 

En julio de 1823, el Teniente WH Watson al comando de “Gallinipper”, con la ayuda de “mosquitos”, capturó la goleta pirata “Catilina” y un campamento cerca de Sigaumpa Bay. “Catilina” era comandada por el famoso pirata Diaboleto el cual perdió cerca de un tercio de su tripulación en el combate, de aproximadamente 75.

 

 En junio el Commodoro David Porter regresó a Washington en el “Sea Gull”, haciendo el viaje en nueve días. En julio de 1824, el teniente Isaac McKeever asumió el mando y regresó a las Indias Occidentales abordo del mismo,  patrullando las costas cubanas hasta marzo de 1825. En este momento, con la barcaza “Gallinipper” y la incorporación de la fragata “Dartmouth” y dos goletas armadas británicas, dieron muerte a ocho piratas y la captura de 19. 

 

      En abril de 1825 el teniente Isaac McKeever a bordo del “USS Sea Gull”, descubrió y destruyó otro campamento bucanero al este de Matanzas, Cuba y de ahí continúa su búsqueda hacia la desembocadura del río Sagua La Grande donde se encuentra con un reducto de piratas.

 

      Tardó más de 30 años la extinción total de los últimos piratas de las aguas cubanas, y poco a poco comenzó a llegar la calma en el Caribe. Históricamente el valor de “Flota Mosquito” es innegable.

De los archivos del Centro Histórico Naval (Naval Historical Center) de los Estados Unidos de América sobre sus guerras ribereñas y la creación del “Escuadrón West Indies”.

 

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Extracto del libro:
"Los Tesoros de Sabaneque"

de Pedro Suárez Tintín

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Copyright - Tintín Collection 1998